A los 38 años, me desabrochaba el botón del pantalón al sentarme en mi escritorio.
No una vez. Todos los días.
Me levantaba con el abdomen plano y a las 5 de la tarde parecía embarazada de 5 meses. Sin haber comido nada raro. Sin explicación lógica.
Pagué tres consultas con gastroenterólogos en clínicas privadas. Los tres me dijeron lo mismo:
"Señora, usted tiene colon irritable. Es el estrés. Aprenda a manejarlo."
Me fui a la casa con una receta de Trimebutina y una sensación de que algo no cuadraba.